En la brecha…

Cuando a finales de la temporada pasada me pidieron escribir una opinión sobre lo que 2012 había dado de sí para una revista on-line, y decidí escribir el texto que aquí adjunto, nada hacía pensar que el debate de las ruedas fuera a llegar a los límites de la risión en la que nos encontramos ahora. Y como en aquel entonces, reivindico uno de los aspectos que hacen de la Fórmula Uno la cumbre del motor-sport: la técnica y la destreza de aquellos que la desarrollan.

Del mismo modo, y dejando de lado algunas de las imágenes que los Pirelli nos han regalado en lo poco que llevamos esta temporada, me quedo con dos ideas. La primera, las afirmaciones de Kimi Raikkonen asegurando que no ve mucha diferencia respecto al año pasado, en lo que a ruedas se refiere. La segunda, que lo interesante de esta disciplina automovilística es saber adaptarse a las circunstancias. Así, del mismo modo que cuando el coche no va todo lo fino que se esperaba, se añaden mejoras o actualizaciones; cuando uno se encuentra (allá por febrero y con la experiencia de todo un año de ruedas impredecibles) con unos neumáticos que obligan a hacer más paradas y que se degradan mucho más de lo deseado, entonces, lo lógico es adaptarse a la situación y desarrollar un monoplaza que se adapte a la situación. Pirelli

Adaptarse o morir, nunca tuvo tanto sentido dentro del campeonato. No obstante, parece que la cumbre de la tecnología del motor debe estar perdiendo su esencia, o pensando en los cambios del año que viene, o simplemente buscando la solución más fácil. Por ello, es importante reconocer el mérito de aquellos que supieron hacer frente al reto de Pirelli.

¿Es por seguridad, pero no quieren reconocerlo? ¿El cambio in extremis para Canadá responde a los comentarios de algunos? ¿Es todo parte de la pantomima que acaba teniendo su reflejo en las conversaciones que reducen lo más interesante de este deporte, a simples discusiones de fanáticos de bar?

 

—– Nov. 2012: El espectáculo de la F1 – A golpe de Pasión —-

Queríamos espectáculo, carreras que nos hicieran vibrar y un campeonato que se luchara hasta el final. Pues como si del genio de la lámpara se tratara, nuestros deseos son órdenes, y hemos podido disfrutar de una de las temporadas más interesantes en mucho tiempo. Desde lo insólito de su comienzo, que pasará a los anales por contar con siete vencedores distintos en las siete primeras carreras, pasando por unos compuestos de Pirelli que han dado mucho que hablar, hasta llegar a un final de campeonato que se decide en el último Gran Premio del año.

Lejos quedan ya esos domingos en los que parecía que el ‘Drivers Parade’ se alargaba dos horas, bienvenidos a esta Formula Uno donde aquello del “todo puede pasar hasta la bandera de cuadros” cada día es más real. Y todo apunta a que en 2013 seguiremos en esta línea.

Dispositivos como el DRS o el Kers han favorecido los adelantamientos, que era lo más demandado. Pero no podemos olvidar que también se han tenido que eliminar otros en favor de una lucha más equitativa, porque ¿qué hubiera sido de esta temporada si los Red Bull hubieran contado con sus escapes soplados? No es que me guste jugar al “y si” pero, después del dominio apabullante de los de Milton Keynes en 2011, sería de esperar otro año de victorias casi ininterrumpidas.

Del mismo modo que años anteriores se prohibieron los dobles difusores o los conductos F manejados por los pilotos, la FIA les corta las alas y les quita la que era su mayor ventaja. Esos escapes que les hacían volar en los circuitos, conseguir tantas poles en un año que Sebastian Vettel le arrebató el récord a Nigel Mansell y rematar con doce victorias de un total de diecinueve posibles. Sin los escapes, y como era de esperar, las estadísticas de lo Red Bull ya no dan vértigo, y se llevan 7 triunfos de veinte.

Pero aún así, han conseguido construir el mejor coche de la parrilla. Si bien es cierto, que esto no se ha hecho patente hasta Singapur, pasado el ecuador de la temporada, cuando sus mejoras les han devuelto la posición de poder. ¿Será así el año que viene?

No hemos abandonado todavía el circuito de Interlagos y ya estamos pensando en qué nos traerá 2013. Para empezar la FIA ya ha limitado el uso del DRS en los libres y en clasificación, y sólo será posible abrirlo en aquellas zonas delimitadas – como ocurre en carrera. Para Charlie Whiting se trata de una medida de seguridad para evitar incidentes. Para otros, se trata de una medida para mantener a los toros dentro de la manada y que no corran por libre. Ya que se ha mencionado que es el uso agresivo de este dispositivo, junto con el  apoyo del doble DRS que apareció en Suzuka, lo que les lleva a volar de nuevo. De cualquier modo, en 2013 se tendrán que volver a reinventarse ya que el doble DRS no estará permitido (al menos no el que los Red Bull o los Mercedes utilizan). Sin olvidarnos de cómo afectará esta medida a su configuración de marchas y a esa séptima más corta.

Si bien, todos estos cambios en la regulación buscan -a priori- un resultado más atractivo tanto para el público en general como para los patrocinadores y demás eslabones de la cadena de la Fórmula Uno; no podemos dejar de mirar la otra cara de la moneda: el ingenio técnico elevado a la máxima potencia.

La destreza aquí no se demuestra sólo con el manejo del volante, sino en la capacidad de recuperación e innovación técnica, en saber apurar al límite y leer entre líneas el reglamento para obtener el monoplaza más competitivo de la parrilla. Geniales ingenieros – en el sentido más etimológico de la palabra-, que encuentran soluciones que se traducen en tiempo sobre la pista, que se rompen la cabeza para entender el comportamiento de los materiales de forma que acaben jugando a su favor, y que en definitiva, hacen que la cumbre automovilística siga siendo espectacular.


¿Qué sistemas revolucionarán la parrilla del año que viene? ¿Habrá más igualdad? ¿Avanzarán aquellos que no parecen encontrar el coche adecuado? Éstas y otras preguntas revolotearán las mentes de aficionados y profesionales de este deporte, que se mueve a golpes de pasión.

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Almost 100 reasons…. __ #13 Because They Want Us To – Paul Hembery (Pirelli)

Una parte fundamental de la Fórmula 1 es la estrategia, y en ella influye directamente la degradación de los neumáticos. Desde que Pirelli regresó a la categoría reina del automovilismo se propuso traer consigo el espectáculo, y así lo estamos viendo, con más paradas en boxes. Además, la degradación de sus gomas también será clave este 2012, los equipos no parecen adaptarse fácilmente al comportamiento de los Pirellis blandos y súper blandos, cuyo desgaste no dará tregua a los equipos. 

Pero, y ¿qué piensa el Director de Motorsports de Pirelli? Al ser preguntado por la razón que él daría para que nadie se pierda ni un sólo instante de esta temporada, Paul Hembery dijo lo siguiente:

“Tenemos 6 Campeones del Mundo, veremos los comienzos de jóvenes emergentes, más adelantamientos, la brillantez técnica en los diseño y un deporte, verdaderamente global. ¿Qué más podríamos pedir?”

“We’ve got 6 World Champions, young emerging starts, more overtaking, technical brilliance in design, and a truly global sport. What more could you want?”

F1 2012: Almost 100 reasons to follow next season__#85 Pirelli tyres: Show must go on

Las ruedas serán un factor clave. El año pasado las Pirelli se estrenaron en Fórmula 1 (después de casi 20 años fuera de esta competición) y si bien, muchos parecían hacerse bien a los nuevos compuestos, otros tantos lo pasaron bastante mal. El nuevo proveedor comenzó la temporada con un puñado de críticas, sobre todo por su mayor desgaste. Ahora, a poco de que comience la temporada, los equipos se concentran en uno de los elementos que será determinante para el próximo 2012: los neumáticos.

Pirelli añade espectáculo en la F1

La falta de rendimiento, el “blistering”… pero sobre todo el mayor desgaste, son las críticas que han recibido los Pirelli en este año. Pero hay que recordar que gracias a su degradación, los equipos han tenido que planear más paradas, lo que ha hecho que un 60% de la carrera dependa de la estrategia. Brindando, por tanto, más espectáculo a la Fórmula 1, que es precisamente lo que se buscaba.

Paul Hembery: “La FOTA (asociación de escuderías) y la FOM (que tiene los derechos de la Fórmula 1) nos pidieron neumáticos que contribuyan al espectáculo durante la carrera y que favorezcan los adelantamientos”.

Y espectáculo, no nos ha faltado este año. De hecho, no sólo los seguidores han señalado las ruedas como el elemento clave para ofrecernos una Fórmula 1 más divertida, también lo han visto así muchos medios de comunicación. 

El reto: saber adaptarse a los neumáticos

Petrov y Alguersuari ya mostraron su disconformidad al principio de 2011. Pero los mayores problemas los tuvieron Webber y Massa que no consiguieron sacar él máximo de los nuevos compuestos y pasando serías dificultades para adaptarse. Sin embargo, ya se han puesto las pilas para la próxima temporada.

Los pasados test de Abu Dhabi sirvieron para recuperar la confianza en los neumáticos de la marca italiana. Y así lo afirmaba después de las pruebas en Brasil y Abu Dhabi, el piloto australiano que dice sentirse “como en casa” cuando rueda con los prototipos de 2012. 

Mark Webber: “Pirelli ha hecho un gran trabajo trayendo las ruedas que están preparando para 2012 con el objetivo de desarrollarlas. Ha sido alentador para mi y para el equipo”.

Unas oportunidad de probar los compuestos que todos los equipos han aprovechado al máximo. Especialmente curiosos fueron los sensores a modo de tendedero de Ferrari.

Panel Ferrari (Fotografía: Car and Driver)

La diferencia fundamental de los neumáticos de 2012 la vemos en el nuevo compuesto blando y en el perfil. De los nuevos blandos sabemos que desgastan con mayor regularidad y tienen mayor resistencia térmica – importante cuando quieres evitar esas ampollas (blistering), tan peligrosas, en las ruedas.

Pero sobre todo, habrá que fijarse en los perfiles de los neumáticos. Si bien a simple vista no se aprecie, tanto las traseras como las delanteras serán más cuadradas. ¿Qué ganamos con esto? Mayor velocidad de desgaste y mayor agarre atrás. Esto último propicia mayor subviraje y en definitiva, más posibilidades de adelantar.

Unos compuestos que parecen dejar el espectáculo garantizado.